20 ago 2012

Apple se convierte en la empresa más valiosa de la historia




Apple es la empresa con más valor de todos los tiempos. A la par de la tendencia que se había visto en las últimas semanas, la acción creció un 1,8% para ubicarse por encima de los US$ 660. Este número coloca a la empresa con una valor de US$ 622.000 millones.

Con esta cifra, la empresa fundada por Steve Jobs supera el récord de Microsft en diciembre de 1999, cuando la compañía estaba valuada en US$ 620.580 millones. Este nuevo puesto la convierte en la empresa con mayor capitalización bursátil de la historia de los Estados Unidos. La acción alcanzó su valor más alto en 664,74 dólares. 

Los US$ 622.000 millones demuestran más allá de un logro histórico. En 2004, la empresa valía tan sólo US$ 10.000 millones, y hace tres años, 100.000 millones. Esto significa que su valor se multiplicó por seis en ese periodo. 

El valor de capitalización ubica a la empresa unos US$ 200.000 millones por encima deExxon Mobil,  la segunda mayor compañía, con un valor en bolsa de US$ 405.000 millones, según The Wall Street Journal. Microsoft, Wal-Mart e IBM completan el top five en la bolsa.

Los rumores sobre un nuevo iPhone y un iPad ayudaron a darle el impulso a los títulos en los últimos días. En los Estados Unidos, algunos analistas anticipan que el iPhone 5 sería lanzado en septiembre de este año, aunque la compañía aún no ha comunicado oficialmente la fecha.

Otro gran impulso en la bolsa fue el reparto de dividendos. La semanada pasada, Apple repartió US$ 2.500 millones entre sus accionistas, como había prometido con anterioridad. Es parte del total de US$ 117.000 millones en efectivo de los que dispone el gigante tecnológico. Luego del inicio de la sesión en Nasdaq, las acciones ya se cotizaban en 636, 17 dólares. 



Fuente: AFP

16 ago 2012

Negociando un precio


1. Negociación del precio

Es la objeción típica. Ya dijo Valle Inclán: «... es de necios confundir valor y precio...».
Pero la realidad nos demuestra que el cliente compara el valor del producto con el precio que se le pide y como es más fácil entender el precio que el valor, pues se entra en conflicto de intereses. Además es un hecho probado que a nadie nos gusta pagar más por algo, de lo que pensamos que ese algo vale. Por ello, el vendedor tiene que hacer ver al cliente el auténtico valor de su producto.
El precio tiene una referencia: es más alto o más bajo que otro. El precio se satisface en el acto o a corto plazo, el valor se disfruta o constata a lo largo del tiempo, ya que el valor está en función de la calidad, el concepto calidad no se expresa en un solo parámetro, el concepto calidad no es mensurable, las cifras que se emplean en calidad no tienen sentido propio; por ejemplo: ¿cómo se mide la comodidad? ¿Y la seguridad? ¿Y la marca?
Los clientes suelen decir: «es muy caro...», cuando en realidad deberían decir: «no veo el valor...» o «es un precio muy elevado».
La objeción «es demasiado caro» puede ser de naturaleza objetiva o táctica. Hay razones objetivas cuando el cliente compara el precio con el valor orientativo, el cual hace que el precio parezca excesivamente elevado, o cuando el cliente no puede pagar el precio.
Hay razones tácticas cuando el cliente ataca el precio por principio o persiguiendo otros objetivos.
La tarea del vendedor consistirá en averiguar si la razón, aparentemente objetiva, que el comprador dará es verídica o si sólo es una tapadera. Deberá hacer preguntas detalladas y de control y prestar atención para ver si la respuesta es convincente y bien pensada o rebuscada y esquiva, así averiguará cuáles de los mencionados son los verdaderos motivos del cliente.
El principio fundamental en la negociación es: si no tenemos que negociar, no negociemos; por tanto, el vendedor haría muy bien en situarse en una posición en la que no tuviera que negociar, exponiendo sus condiciones con firmeza y seguridad, como si éste fuera inamovible sin emplear términos como «alrededor», «sobre», «más o menos». No debe, tampoco, dejar que una contracción nerviosa o un tartamudeo le delate que está dispuesto a regatear.
El vendedor que representa un producto altamente diferenciado, único en el mercado, será fuerte y, o no tendrá que negociar, o podrá negociar mejor.

2. Estrategias para las objeciones al precio

Al hablar de precio no se debe decir precio barato ni precio caro, en su lugar se debe decir precio bajo o, mejor aún, precio adecuado y precio elevado. Barato se asimila en la mente del cliente como de poca calidad y caro puede ser una barrera para el presupuesto del cliente.
El servicio al cliente, la calidad y la marca, como hemos visto, son las armas más eficaces de todo el arsenal del vendedor. Siempre que le sea posible debe hacer referencia a estos factores.
Preguntar para averiguar qué cantidad nos separa, es una información muy importante para proseguir con el proceso de negociación. Dividir el precio en pequeñas fracciones.
Ejemplo: «esta magnífica enciclopedia le costará menos que la compra de un periódico diariamente».

3. ¿Cómo presentar el precio?

Es conveniente que el vendedor presente el precio cuando ya ha argumentado sobre los beneficios que su producto va a proporcionar al cliente y éste haya aceptado algunos. Debe mencionarlo sin brusquedad, con toda naturalidad, al decir el precio no debe bajarse el tono de la voz o decirlo con timidez, ni mirar a otro lado.
El precio conviene presentarlo entre dos beneficios, según la técnica del «bocadillo» o del «sandwich» de la forma siguiente:
  • Presentar uno o varios beneficios del producto.
  • Dar el precio sin vacilación.
  • Presentar la utilidad que esos beneficios tienen para el cliente.

4. ¿Cómo vender un producto de precio elevado?

Resaltando la calidad del producto, el servicio y la marca, despertando en el cliente la conciencia de calidad, incitando el amor propio del cliente y halagando el buen gusto del comprador, estimulando en ellos el móvil del orgullo, vanidad y prestigio.
Presentando ventajas y beneficios del producto, buscando la utilidad para el cliente, hasta que éste vea que lo que paga es menor de lo que recibe, hablarle de inversión y no de gasto y dividir el precio en pequeñas fracciones, como ya vimos con anterioridad.

5. Estratagemas de los compradores

Los compradores también utilizan ciertos métodos y trucos para sacar provecho de los vendedores. Algunos de éstos son:
  • Apelar a la vanidad del vendedor para conseguir que haga concesiones, con frases como: «¡Usted tiene una gran influencia!».
  • Iniciar las negociaciones con una queja para despertar en el vendedor un sentimiento de culpa.
  • Subrayar la importancia del poder adquisitivo propio, y crear perspectivas de futuro favorables.
  • Ablandar al vendedor con negociaciones duras.
  • Empezar con puntos de los que es posible alcanzar rápidamente un acuerdo. De esta forma se animará y estará dispuesto a hacer concesiones.
  • Hacer concesiones en puntos sin importancia para pedirlas a la recíproca en los aspectos importantes.
  • Mencionar continuamente las propias concesiones y hacer resaltar que se espera lo mismo del vendedor.
  • Dar la aprobación con reservas, para retener en la mano un medio de coacción.
Por último, permitidme hacer dos reflexiones sobre los precios haciendo alusión a una cita de John Ruskin:
«Mucho después de haber olvidado las mieles de un precio bajo, uno sigue recordando el amargor de la mala calidad y del mal servicio.»
O esta otra de Heinz Beck:
«Con los productos muy baratos se suelen necesitar pocos argumentos para venderlos, pero muchos para atender las reclamaciones.»

Fuente:  http://www.marketing-xxi.com/tecnicas-y-procesos-de-negociacion-102.htm

Un jefe sano y relajado lidera mejor


El celular en silencio; el monitor, apagado. Se recuesta sobre el respaldo, cierra los ojos y extiende los brazos. La puerta y la música serena lo aíslan del bullicio. Aún en medio de un día atareado, ese cuarto de hora con las carpetas cerradas es tiempo ganado.
El método que este CEO usa para controlar el estrés gana espacio en las oficinas de ejecutivos argentinos. 
Los gurúes del bienestar laboral afirman que estas interrupciones en las trajinadas rutinas de las cúpulas empresarias mejoran la efectividad. «El estrés no es producto de la sobrecarga de actividades, sino del desequilibrio entre la demanda de la mente y la capacidad de cumplirlas», dijo Beatriz Goyoaga, directora de la Fundación El Arte de Vivir.
Actualmente, los dolores de cabeza surgen para los dirigentes en distintos frentes y cada ítem resta serenidad. «En esta coyuntura hay un estrés generalizado, por las múltiples inseguridades que afrontan. Lo importante es que no afecte su salud ni su liderazgo. Si el que toma las decisiones es una caja de nervios, todos los empleados se contagian», advirtió Goyoaga, que dicta cursos masivos o intimistas, como los retiros para cúpulas de corporaciones. Coca Cola, Santander, Citibank y HSBC se inscriben entre sus clientes.
«Elevar la energía» es la fórmula para prevenir y combatir el estrés que atenta contra la productividad y enturbia las decisiones. El enunciado parece lejano a la praxis corporativa, pero tiene pasos concretos. Comer sano y descansar son los primeros, y justamente, los más difíciles de cumplir en el flujo del magma laboral.
«El descanso no se trata sólo de dormir. No es la siesta de pijama, sino una pausa de 10 o 15 minutos sentado junto al escritorio, en silencio o con música suave», explicó la especialista. La respiración completa el proceso. «Si se usa conscientemente puede catapultar a un espacio de serenidad donde se regula el estrés». Dedicar ese tiempo es una inversión de excelente retorno.
Los efectos de esta técnica de respiración sobre el cuerpo fueron investigados por la OMS. En el ámbito corporativo, un estudio del Instituto Tata de Ciencias Sociales indio realizado entre 25 firmas, arrojó que casi 90% de los consultados mejoró su habilidad para lidiar con el estrés, y obtuvo mejor rendimiento.

Fuente: http://www.elpais.com.uy/suplemento/empresario/un-jefe-sano-y-relajado-lidera-mejor/elempre_650185_120706.html