2 dic 2011

Las "trampas" de los supermercados

¿Cómo logran los autoservicios que llenemos el carrito cuando sólo fuimos a buscar la leche y el pan para el desayuno de mañana? ¿O esas 3 ó 4 cosas que faltaban para la cena o algún artículo de limpieza que se nos terminó? El blog Food del Huffington Posthace una lista de los señuelos que los supermercados dejan en nuestro recorrido para llevarnos, casi sin darnos cuenta, a comprar de más. Y, casi siempre, convencidos de que la ventaja estuvo de nuestro lado.

Conocer los mecanismos psicológicos por los cuales nos hacen caer en la tentación quizá nos ayude a resistir mejor. O, por lo menos, a caer en ella conscientemente.

Esta es la lista:

El carrito. Se inventó en los años 1930 para ayudar al comprador. Pero la persona que entra al supermercado lo toma automáticamente, aunque no lo necesite. Si la compra que queremos hacer no es la mensual o la semanal, sino sólo una pequeña incursión para hacernos de 4 ó 5 cosas que necesitamos, es mejor optar por una canasta o por arreglarnos con las manos.

Shock de dopamina

Apenas ingresamos, bien cerca de la entrada, están los productos de pastelería y perfumería y otras tentaciones, que atraen por el aroma y los colores. La idea es mejorar nuestro ánimo y que se nos haga agua la boca. Es el momento de pensar en la lista que tenemos en el bolsillo.

Los productos de primera necesidad, al fondo

¿Notaron que la leche, el queso, el yogur y los huevos siempre están al final del recorrido? Como la inmensa mayoría de los que entran al supermercado compran algo de esos ítems, ¿qué mejor que obligarlos a atravesar todos los pasillos y pasar por delante de todas las góndolas? Hay que ponerse anteojeras y enfilar hacia el fondo sin distraerse.

Productos húmedos

Al ser humano le atrae lo que brilla, por eso los supermercados mojan frecuentemente las frutas y verduras, aunque ello hace que maduren -y se descompongan- más rápido. Además, nos da la sensación de que la mercadería que vemos es más fresca.

Corredores angostos y música suave

Si el carrito se nos atasca en el pasillo con el de otro cliente, no es por casualidad. La idea es que vayamos más despacio y hagamos más paradas, así podemos ver cosas que no pensábamos comprar. La música suave también nos induce a aminorar el ritmo de la marcha.

Falsas ofertas al final de la góndola

Es común ver en ese lugar productos con precios exhibidos en grandes carteles, lo que nos hace pensar que son rebajas cuando no lo son.

Precios sin signo monetario

Es archiconocido el truco de poner $0,99 en vez de $1. Pero otra triquiñuela parecida es la de omitir el signo monetario, que está muy asociado al dinero. El cerebro procesa como más caro un $2,99 que un 2,99.

Limitar el número de productos por consumidor

Cuando vemos un cartel que dice "Sólo 2 -ó 5 ó 10- unidades por cliente", tendemos a pensar que el producto escasea y, por lo tanto, compramos el máximo permitido aunque sólo necesitemos uno; convencidos, además, de que todo el mundo está haciendo acopio.

Muestras gratis

Las degustaciones que nos ofrecen en los pasillos generan en la mente un mecanismo de reciprocidad. Recibimos y queremos dar. Mejor no probar nada, entonces.

Al nivel de nuestros ojos

Los productos de las marcas más caras están invariablemente alineados a la altura de nuestra mirada, mientras que las segundas marcas y los genéricos deben ser buscados a nivel del piso. La excepción son los productos que atraen a los niños y que lógicamente están a la altura de ellos.

Siempre hay cola

Rara vez las cajas están libres para nosotros. La idea es darnos un tiempo adicional para apreciar las cosas que nos esperan al costado de las cajas: gaseosas, chocolates, dulces, revistas, etc. La espera, el hambre, el aburrimiento o los niños nos jugarán en contra en ese momento.


Fuente: Huffington Post

Las 20 mejores escuelas de negocio latinoamericanas

Una revista chilena seleccionó a las principales instituciones que tienenprogramas de educación dirigidos a empresas latinoamericanas. Una brasileña, una chilena y una argentina lideran el ranking.

El ranking de Educación Ejecutiva elaborado por América Economía evalúa las Escuelas de Negocios según cuatro criterios: cobertura de clientes (tamaño de las empresas clientes), robustez de la oferta (cantidad de cursos para los distintos niveles empresariales), red internacional (cantidad de programas in company "extraterritoriales") y profesores (porcentaje con título de doctor).

Las tres primeras posiciones del listado en 2011 se mantienen iguales a las del año pasado. En primer lugar, se ubicó la Fundación Dom Cabral, de Brasil, seguida por laUniversidad Adolfo Ibáñez de Chile. En el tercer puesto, aparece la argentina IAE Business School, perteneciente a la Universidad Austral. En el cuarto, se encuentra elCentro de Educación Empresaria (CEE) de la Universidad de San Andrés, también de Argentina. Los cinco primeros logares los completa el Instituto de Empresa de España.

Argentina es el país con mayor cantidad de instituciones dentro de los 20 primeros puestos, seguida por Chile y España, con tres escuelas cada uno.U

La lista completa

1. Fundación Dom Cabral (Brasil)

2. Universidad Adolfo Ibáñez (Chile)

3. IAE Universidad Austral (Argentina)

4. CEE Universidad de San Andrés (Argentina)

5. Instituto de Empresa (España)

6. Universidad Católica de Chile

7. IESE (España)

8. Instituto Tecnológico Autónomo de México

9. Universidad de los Andes (Colombia)

10. Kellogg School of Management (EEUU)

11. Universidad Torcuato di Tella (Argentina)

12. ESADE Business School (Argentina)

13. IESA Escuela de Negocios (Venezuela)

14. ESIC (España)

15. Universidad ESAN (Perú)

16. Universidad del Desarrollo (Chile)

17. Universidad Anahuac Norte (México)

18. Universidad Externado (Colombia)

19. IDE Business School (Ecuador)

20. Universidad San Francisco (Ecuador)


Fuente: Infobae.com

6 nov 2011

¿Cuándo se acaba el amor entre las marcas y los consumidores?

¿Por qué decimos que no a las marcas? Esa es la pregunta del millón… Podríamos decir que como cualquier tipo de relación interpersonal, la relación marca-usuario tiene sus más y sus menos, sus momentos de amor y de odio, sus disputas… E incluso llegan las rupturas sin vuelta atrás… En el estudio que ha llevado a cabo Exact Target llamado “The Social Break-up”, podemos encontrar algunas respuestas…

Facebook

-¿Por qué los usuarios se hacen fans de las marcas en Facebook?
Expresión personal: Identificación pública con la marca
Conexión: La oportunidad de conectar con consumidores con los mismos intereses
Interacción: Posibilidad de aprender sobre la marca y sus productos e interactuar con ella
Productos y promociones: Deseo de estar al día de nuevos productos, promociones, y tener descuentos exclusivos

¿Por qué los usuarios hacen un “unlike”?
44% Las marcas publican con demasiada frecuencia
43% El muro está plagado de mensajes publicitarios y tengo que deshacerme de algunos de ellos
38% Con el tiempo el contenido se ha vuelto repetitivo y aburrido
26% Sólo le di al “me gusta” por una oferta concreta
24% No ofrece suficientes descuentos
24% Los post son demasiado promocionales
19% El contenido no fue relevante desde el principio
17% El contenido no está enfocado en un “valor real”
14% Prefiero buscar yo la información y no que las marcas me la den continuamente
12% Mis circunstancias han cambiado (cambio de trabajo, ciudad, etc.)

Twitter
-¿Por qué los usuarios siguen a una marca en Twitter?
Brevedad: Los mensajes cortos propios de Twitter facilitan la comunicación rápida y concisa
Accesibilidad: Twitter proporciona una accesibilidad hacia las marcas no conocida hasta ahora
Interacción: Las marcas están accesibles para una comunicación en tiempo real y una respuesta en un corto periodo de tiempo

-¿Por qué los usuarios dejan de seguir a una marca en Twitter?
52% El contenido se vuelve repetitivo y aburrido con el paso del tiempo
42% Mi TL está lleno de mensajes “marketinianos”
39% La empresa tuitea con demasiada frecuencia
27% Sólo empecé a seguir a la marca por una oferta concreta
21% Los tuits son demasiado promocionales
20% Los tuits no ofrecen un “valor añadido”
15% El contenido nunca fue relevante
15% Prefiero buscar yo la información y no verla en mi TL a través de las marcas
12% Mis circunstancias han cambiado (cambio de trabajo, ciudad, etc.)

Emailing
-¿Qué hacen los usuarios cuando dejan de estar interesados?
67% “Clican” en el botón de “unsubscribe”
17% Elimina los emails cuando llegan
8% “Clican” el botón de spam
6% Nada, sólo ignora los mais
2% Crea un filtro

-¿Por qué los usuarios dejan de estar interesados?
54% Los mails son demasiado frecuentes
49% El contenido se ha convertido en repetitivo y aburrido
47% Reciben demasiados correos de “marcas”
25% El contenido es irrelevante
24% Prefieren buscar la información cuando la necesitan en vez de recibirla de las empresas
22% Lo hizo por una oferta concreta
13% Han cambiado las circunstancias (cambios de trabajo, etc.)
8% Se ha suscrito a otra empresa que le da mejor información
6% Puede conseguir la información por otras vías (Facebook, etc.)

Conclusiones
Facebook: Los consumidores ven Facebook como una manera genial de “involucración” con las marcas que realmente conocen y en las que confían. Esperan que los profesionales del marketing mantengan las páginas de Facebook frescas e interesantes, y que limiten los posts para evitar ahogar las “interacciones sociales”.
Twitter: Los consumidores que usan de forma activan esperan tweets frecuentes y “concentrados” de las marcas, pero no quieren sentirse abrumados. Esperan recibir respuestas rápidas cuando están preguntando vía Twitter.
Email: Los consumidores quieren que las marcas les manden contenido relevante que esté filtrado según sus intereses. Esperan de los profesionales del marketing que pidan permiso y que sean moderados con la frecuencia.