- Inversores que no supieron comunicar qué esperaban de la empresa, o a los que se les vendió una empresa sin contar toda la verdad sobre su ADN como organización empresarial.
- Distribuidores mal seleccionados con una visión de negocio que no comparten con la empresa. Ojo, que también hay distribuidores molestos con la empresa matriz porque ésta no ha cumplido con sus compromisos y con esa visión de negocio que vendió en un principio. Esto me recuerda a las muchas franquicias que estoy conociendo que se sienten estafadas porque hay pocas coincidencias entre lo que compraron y lo que están recibiendo.
- Proveedores. Muy similar a la situación con los distribuidores. Están viendo cómo su producto es "maltratado" por la red de ventas, con tiendas y puntos de venta que no saben vender, que lo están infraposicionando y recortando sus oportunidades comerciales de forma injusta. Por no hablar de cuando la empresa, como marca fuerte, abusa de los pequeños proveedores que ven cómo son ninguneados sin apenas capacidad de hacer algo. Al final, todo esto pasa factura, sin duda.
- Empleados. Por aquí empieza todo y creo que todos compartimos la visión de que sin personas contentas, motivadas y "a tope" no hay mucho que hacer. Falta mucho "buen management" en las empresas y marcas. Como digo, por esta base empieza todo.
2 mar 2013
Revisando los 10 pecados del marketing según Kotler
9 mar 2012
El branding online eclipsa al marketing de respuesta directa
La publicidad online de marca puede que pronto reste protagonismo al gasto en respuesta directa. De acuerdo con DIGIDAY y Vizu en su Encuesta sobre el Estado de la Industria, los vendedores planean aumentar sus iniciativas de branding online en 2012 más que sus tácticas de respuesta directa. La encuesta revela que casi la mitad de los comerciantes, un 49%, planea aumentar el gasto de respuesta directa, comparado con un 64% que planea aumentar el gasto de publicidad online de la marca.
Los comerciantes van aumentar sus inversiones, el 44% aumentará los anuncios online de la marca en más del 10%. Por otra parte, el 22% aumentará los anuncios de la marca al menos un 20%. Aunque los vendedores están, de hecho, incrementando el aumento del gasto de respuesta directa, la encuesta indica que lo hacen en menor grado que en la publicidad de marca, un 20% planea aumentar la línea de respuesta directa de publicidad en un 10% o más, y sólo el 13% planea incrementarlo en un 20% o más.
El interés para la comercialización en publicidad móvil, los social media y el video online es cada vez mayor, éstos están contribuyendo a la expansión de la publicidad online de la marca como una categoría más. De acuerdo con DIGIDAY, el 69% de los encuestados planea aumentar su gasto en publicidad móvil, el 63% aumentará el gasto en social media y el 57% en publicidad de vídeo online. Para la mayoría de los vendedores, las inversiones en publicidad multimedia y en anuncios estándar de la pantalla será la misma, algunos transferirán fondos de la pantalla gráfica para invertirlos fuera, en anuncios de video online, y en concreto les interesaría a un 43% de las agencias y un 24% de los anunciantes.
Mientras la publicidad de la marca está experimentando un gran interés y un fuerte crecimiento, los comerciantes todavía están luchando por seguir a flote, sumergiéndose en la eficacia de las tácticas de ésta publicidad online. La medición de publicidad de la marca sigue planteando un desafío, la mayoría de los encuestados afirmaron que calcula el rendimiento de la inversión a través de datos como el reconocimiento de marca, las ventas y las tasas de interacción para medir el ROI. Los porcentajes de clics, las acciones e informes, y el tiempo de permanencia son las métricas menos populares, pero son utilizadas por, aproximadamente, un tercio de los encuestados. El desarrollo de un conjunto de métricas estándar ayudaría a las iniciativas de las marcas en el campo digital y aumentarían los recursos para la publicidad.
2 dic 2011
Las "trampas" de los supermercados
¿Cómo logran los autoservicios que llenemos el carrito cuando sólo fuimos a buscar la leche y el pan para el desayuno de mañana? ¿O esas 3 ó 4 cosas que faltaban para la cena o algún artículo de limpieza que se nos terminó? El blog Food del Huffington Posthace una lista de los señuelos que los supermercados dejan en nuestro recorrido para llevarnos, casi sin darnos cuenta, a comprar de más. Y, casi siempre, convencidos de que la ventaja estuvo de nuestro lado.
Conocer los mecanismos psicológicos por los cuales nos hacen caer en la tentación quizá nos ayude a resistir mejor. O, por lo menos, a caer en ella conscientemente.
Esta es la lista:
El carrito. Se inventó en los años 1930 para ayudar al comprador. Pero la persona que entra al supermercado lo toma automáticamente, aunque no lo necesite. Si la compra que queremos hacer no es la mensual o la semanal, sino sólo una pequeña incursión para hacernos de 4 ó 5 cosas que necesitamos, es mejor optar por una canasta o por arreglarnos con las manos.
Shock de dopamina
Apenas ingresamos, bien cerca de la entrada, están los productos de pastelería y perfumería y otras tentaciones, que atraen por el aroma y los colores. La idea es mejorar nuestro ánimo y que se nos haga agua la boca. Es el momento de pensar en la lista que tenemos en el bolsillo.
Los productos de primera necesidad, al fondo
¿Notaron que la leche, el queso, el yogur y los huevos siempre están al final del recorrido? Como la inmensa mayoría de los que entran al supermercado compran algo de esos ítems, ¿qué mejor que obligarlos a atravesar todos los pasillos y pasar por delante de todas las góndolas? Hay que ponerse anteojeras y enfilar hacia el fondo sin distraerse.
Productos húmedos
Al ser humano le atrae lo que brilla, por eso los supermercados mojan frecuentemente las frutas y verduras, aunque ello hace que maduren -y se descompongan- más rápido. Además, nos da la sensación de que la mercadería que vemos es más fresca.
Corredores angostos y música suave
Si el carrito se nos atasca en el pasillo con el de otro cliente, no es por casualidad. La idea es que vayamos más despacio y hagamos más paradas, así podemos ver cosas que no pensábamos comprar. La música suave también nos induce a aminorar el ritmo de la marcha.
Falsas ofertas al final de la góndola
Es común ver en ese lugar productos con precios exhibidos en grandes carteles, lo que nos hace pensar que son rebajas cuando no lo son.
Precios sin signo monetario
Es archiconocido el truco de poner $0,99 en vez de $1. Pero otra triquiñuela parecida es la de omitir el signo monetario, que está muy asociado al dinero. El cerebro procesa como más caro un $2,99 que un 2,99.
Limitar el número de productos por consumidor
Cuando vemos un cartel que dice "Sólo 2 -ó 5 ó 10- unidades por cliente", tendemos a pensar que el producto escasea y, por lo tanto, compramos el máximo permitido aunque sólo necesitemos uno; convencidos, además, de que todo el mundo está haciendo acopio.
Muestras gratis
Las degustaciones que nos ofrecen en los pasillos generan en la mente un mecanismo de reciprocidad. Recibimos y queremos dar. Mejor no probar nada, entonces.
Al nivel de nuestros ojos
Los productos de las marcas más caras están invariablemente alineados a la altura de nuestra mirada, mientras que las segundas marcas y los genéricos deben ser buscados a nivel del piso. La excepción son los productos que atraen a los niños y que lógicamente están a la altura de ellos.
Siempre hay cola
Rara vez las cajas están libres para nosotros. La idea es darnos un tiempo adicional para apreciar las cosas que nos esperan al costado de las cajas: gaseosas, chocolates, dulces, revistas, etc. La espera, el hambre, el aburrimiento o los niños nos jugarán en contra en ese momento.