Mostrando entradas con la etiqueta rrhh. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rrhh. Mostrar todas las entradas

24 feb 2012

Facebook, clave para el éxito o el fracaso laboral

A través de los perfiles de la red social se puede conseguir un nuevo empleo, pero también ser despedido. Un estudio afirma que los datos publicados en ese sitio son pistas más fiables que los habituales cuestionarios

La próxima vez que pienses en contratar a alguien, olvida los test de personalidad, con chequear el perfil de Facebook es suficiente, según un informe publicado recientemente.

De acuerdo con una investigación de la Universidad de Negocios de Illinois, elnúmero de amigos, fotos o los gustos musicales publicados en la red social de los aspirantes al nuevo puesto dan pistas más fiables que los habituales exámenes psicotécnicos.

El centro de estudios pidió a un grupo de personas que contestaran un cuestionario de personalidad que utilizan normalmente las empresas en los procesos de selección.

Después de que los usuarios respondieron el cuestionario, se compararon lasrespuestas con lo que podía encontrarse en sus perfiles de Facebook.

El resultado fue que las personas que sin conocer a un usuario echaban un vistazo a su perfil social eran capaces de responder a preguntas sobre su forma de ser con un grado de acierto sorprendente.

Según los investigadores, basta con mirar en el número de amigos, ver las fotos para ver lo sociales que son, evaluar sus gustos en música o libros. "Es una fuente de información muy rica", indicó el profesor Don Kluemper.


30 ago 2010

¿Cuánto valen los puestos de trabajo?

A la hora de fijar un salario para un determinado puesto, siempre surgen las dudas. ¿Cuánto deberíamos ofrecer? A continuación, los tres factores fundamentales a considerar...

Cuando hay que fijar un salario para un puesto de trabajo surge, invariablemente, la duda acerca de cual será el valor más adecuado. Y aquí, tenemos tres factores fundamentales para determinarlo.

Y el mercado, ¿cuánto paga?

La respuesta más simple: es el salario que se determina en el mercado como resultado de la oferta y la demanda de perfiles laborales que coincidan con el puesto en cuestión. Esto es así por la misma razón que cuando hay que comprar insumos o hay que determinar el precio de un producto también se toma al mercado como referencia.

Sin embargo, aquí nos encontramos con que el mercado no paga un único valor de salarios. De hecho, existen notables diferencias en los valores de remuneración ofrecidos para un mismo puesto.

Entonces, habrá que determinar el grado de competitividad con el que nos posicionaremos dentro de ese mercado. Así, por ejemplo, si necesitamos personal altamente especializado y escaso tenderemos a ofrecer, por una cuestión estratégica, salarios más cercanos a los valores máximos.

De todas formas, los valores del mercado nos brindan sólo un aspecto del problema. Sólo nos dicen cuánto valen los puestos en relación con lo que pagan nuestros competidores. Y tener claro dónde estamos ubicados en el mercado es condición necesaria pero no suficiente para determinar el salario adecuado para un puesto.

El trabajo aporta valor: ¿pero cuánto?

Una vez que hemos establecido dónde nos encontramos en relación con el mercado, debemos empezar a plantearnos otro tipo de interrogantes.

Por ejemplo, el salario fijado para un jefe de un área determinada, ¿es el adecuado respecto del salario que se le paga a un empleado o gerente de su misma área? ¿Es el adecuado si lo comparamos con otro jefe de otra área? ¿Cuál debería ganar más? ¿Cuánto más? Y, sobre todo, ¿por qué?

Para esta segunda cuestión, la primera respuesta lógica que se nos ocurre es que cada puesto debiera recibir un salario acorde con lo que aporta a la empresa.

Tendríamos que determinar, entonces, dos cosas:

1) ¿Qué elementos, que hacen a la naturaleza de los puestos, son más o menos valorados por la empresa?

2) ¿En qué grado cada puesto aporta de esos diferentes elementos?

La persona hace la diferencia. Y la empresa, ¿qué hace con ella?

Supongamos que disponemos de la herramienta adecuada para determinar el valor interno de los puestos de la empresa. Ahora nos queda otro elemento importante por resolver: el aporte de cada persona a su puesto.

¿Hay que remunerar por igual a una persona que a otra por el sólo hecho de que ocupan un puesto similar? Pero, ¿qué ocurre si su desempeño es diferente?

¿Cómo podemos diferenciar salarialmente a una persona que va desarrollando las competencias necesarias para desempeñarse mejor en su puesto (aunque esto no implique todavía un ascenso y, por ende, un cambio de puesto)?

La trinidad de la remuneración

Recapitulando, podemos decir entonces que para fijar el valor de remuneración más adecuado para los puestos de trabajo (VPT) de una empresa hay que tener en cuenta tres factores:

1) Cuánto vale el puesto para el mercado con el que la empresa compite por sus recursos humanos.

2) Cuánto vale el puesto dentro de la empresa, teniendo en cuenta su aporte e importancia dentro de la estructura organizacional.

3) Cuánto vale el aporte del ocupante del puesto, en función de su desempeño y del grado de desarrollo de las capacidades o competencias que su puesto requiere.

Para cada problema existe una solución

El desarrollo de la práctica de administración de remuneraciones nos brinda herramientas para atender estos tres aspectos y combinarlos en un sistema integrado.

Para conocer el valor de un puesto en el mercado se usan las encuestas de remuneraciones (propias, de terceros, estándar, a medida, etc.)

Para determinar el valor que el puesto tiene para la empresa existe un menú de opciones en materia de métodos de evaluación de puestos (en puntos, ordinales, por clasificación, etc.).

Para reflejar el aporte personal del ocupante en la remuneración, sin distorsionar los otros dos aspectos, tenemos una valiosa herramienta que es la estructura salarial. Esta contempla los tres aspectos que hacen a la determinación y administración de los valores de remuneración.

Una estructura de remuneraciones determina un rango salarial para cada categoría o grupo de puestos. Dicho rango surge de la combinación de dos tipos de información:

1) El valor interno de los puestos de acuerdo con los resultados del método de evaluación aplicado.

2) El valor externo de los puestos en el mercado.

A su vez, dentro de este rango se administrarán los ajustes salariales vinculados con los aspectos personales de los ocupantes: desempeño y crecimiento en la adquisición de las competencias requeridas por el puesto.

Cuando lo barato sale caro

Obviamente, los salarios no son el único elemento del que disponen las empresas para atraer y retener a los mejores recursos humanos. No obstante, si el grado de inadecuación salarial es muy elevado, será prácticamente imposible compensarlo con otros elementos.

Afortunadamente, existen diversas herramientas para un manejo racional de la política salarial. Pero no son muchas las empresas dispuestas a implementarlas y mantenerlas actualizadas. Así, es frecuente que las organizaciones, para evitar los costos de implementación y gestión de estos sistemas, sigan fijando sus salarios "a ojo".

Pero, ¿cuánto terminan gastando de más por remunerar en forma discrecional e inadecuada?

¿Cuáles son los "costos ocultos" que se padecen bajo la forma de un clima laboral deteriorado, alta rotación, gastos de selección e incorporación adicionales, inversión en capacitación y entrenamiento desperdiciados y, en última instancia, en baja productividad?

Lic. Daniel Piedecasas
http://www.materiabiz.com/mbz/capitalhumano/nota.vsp?nid=42853

8 jun 2009

Charla sobre Gestión de los RRHH en épocas de crisis

Hace un mes y medio tuve la oportunidad de participar de una charla brindada por el Cr. Fernando Ariceta acerca de la gestión del capital humano en épocas de crisis.

El Cr. Fernando Ariceta, quien además de un gran docente que tuve la suerte de tener en el MBA que estoy cursando, es una persona de vasta experiencia en el ámbito empresarial, con muchos años de en banca privada y actualmente se dedica entre otras cosas a la consultoría empresarial relacionado especialmente en el área de RRHH.

La charla se centró en como realizar la gestión de los RRHH en épocas de crisis económicas como las que vivimos actualmente.

Dejo a continuación algunos extractos que extraje de esa charla y que después profundizaremos en siguientes notas:

Para realizar la gestión de los RRHH en épocas de crisis se debe trabajar en dos dimensiones simultaneamente:

1) Romper con paradigmas

· La influencia de un paradigma es escencialmente conservadora y actua como un filtro ya que no nos deja ver más allá ni tampoco nos deja ver las diferentes alternativas que están frente a nuestros ojos. A esto se le llama “efecto paradigma”.
“El mundo que nosotros proyectamos es el que nosotros mismos queremos ver”.

· Algunos de los paradigmas más comunes en la empresa son: el horario, el lugar de trabajo, la línea de autoridad, el tipo de remuneración, el rol del supervisor, las competencias del colaborador, el empleo de por vida: estabilidad.

· Cuando el paradigma se convierte en “EL paradigma” la única forma de ver y resolver algo es tener la mente abierta sino ésto nos lleva indefectiblemente a una “parálisis paradigmática”

· “Aquellos que dicen que no se puede hacer no deben interponerse en el camino de los que lo están haciendo”

· No vamos a encontrar nuevos paradigmas en el mismo rumbo. Hay que caminar sobre el borde de la cornisa ya que nuevos paradigmas requiere valentía y confianza en uno mismo.

· “Lo que siempre funcionó puede ser mejorado”

· Siempre hay que preguntarse “¿Qué resultaría imposible hacer hoy pero que de hacerlo cambiaría radicalmente lo que yo hago?” Hay que hacer el esfuerzo de pensar lo que parece imposible.

2) Generar cambios en las actitudes de la gente

· Hay que reforzar constantemente los valores de la cultura de la organización.

· Hay que motivar a las personas: hay que incorporar factores motivantes a los procesos de trabajo. Esto es: Logros, reconocimiento y responsabilidad. Esto se debe hacer para cada puesto de trabajo. Debe haber un desafío por persona, conocida por la persona y por el resto. Inmediatamente que la persona logra el desafío hay que reconocerla.

· Hay que trabajar en la personalidad de las personas: hay que incorporar o retener a aquellas personas afines a la cultura organizacional.


¿Cuáles son las herramientas de cambio en la gestión humana?

  • Se debe generar culturas de participación y compromiso mediante:
    Liderazgo participativo: logremos que nuestra gente participe. No hay que tomar decisiones solos y menos en épocas de crisis. Hay que tener la honestidad de marcar cuales son los problemas que se enfrentan.
  • Empowerment: Darle la capacidad a la gente de que haga las cosas. No hay que estar controlando constantemente.
  • Trabajo en equipo: Hay trabajo en equipo cuando luego de que el supervisor organizó el trabajo, cuando ves a ese equipo en un proyecto no te das cuenta quien es el jefe.
  • El cambio de actitud se provoca: motivando y reforzando los valores.

¿Cuál es el rol de la persona responsable de la gestión humana?
Es un pilar estratégico de apoyo a la dirección y un agente de cambio y creación de cultura organizacional.

Por último una frase para afrontar las épocas actuales:

“No hay que perder la oportunidad, hay que hacer las cosas antes que el espiral sea negativo”